sábado, 30 de julio de 2016

Mi amado y odioso esposo C23






CAPÍTULO XXIII



Era como si hubiera muerto alguien.

Caminará por donde caminará había rostros tristes y nostálgicos, mirando cualquier zona y recordando a Janick.

Corey no sabía que tanto se había adaptado Janick a su nuevo hogar, pero al parecer, estuvo el tiempo suficiente para ser adorado por todos los sirvientes y personas que rondaban el castillo de Arysta.

Miró la ventana, casi esperando que un mensajero apareciera, se iba a cumplir un día desde el secuestro, un poco más de doce horas, pero demasiado pocas para que un mensajero pudiera ir y volver de todos los reinos a los que debía ir a entregar el mensaje.